My Happy Family (Nana Ekvtimishvili, Simon Groß, Georgia, 2017)

Sinopsis:
En una sociedad patriarcal, conviven tres generaciones de una familia georgiana bajo un mismo techo. Todos se sorprenden cuando Manana, de 52 años, decide mudarse de la casa de sus padres y vivir sola. Sin su familia y su marido, comienza un viaje hacia lo desconocido.

La película está disponible en Netflix, en caso de que no tengas cuenta en esa plataforma, escribimos y te enviamos un enlace de descarga.

¡Spoiler Alert!
(Si todavía no viste la peli y continuás leyendo, tenés que saber que en el siguiente texto se revelan partes importantes de la trama)

“My happy family” nos invita a ser parte de la intimidad y cotidianidad de una familia georgiana  conformada por  abuelos, padres e hijos que   conviven  en un espacio reducido, a través del retrato realista  de sus encuentros, desencuentros  y  secretos.

Manana, protagonista del film, mujer calma y silenciosa de 52 años, es profesora de literatura y tiene  un gusto particular por la música. Desde el inicio sabemos sobre su intención de mudarse, de su decisión de buscar un lugar que le sea propio.

Ella presenta  las contradicciones de la vida misma y  transita sus días con hastío. Bien sabemos que vivir es una experiencia para la que nadie está suficientemente preparado.  Tras el festejo de su cumpleaños con numerosos invitados, impuesto y organizado por su madre y su esposo,  Manana anuncia a su familia  que ha alquilado un departamento  y que se irá a vivir sola. Logra así  inquietar a su entorno, quien se inmiscuye en todas partes  sin pedir permiso.

La serenidad y seguridad de haber dado lugar a su deseo le permiten a Manana hacer frente a los cuestionamientos e intentos de que revea su decisión.

Una escena simple e intensa a la vez,  logra transmitir a través de ella  el paso del hastío y asedio familiar, a la tranquilidad y satisfacción de encontrarse consigo misma haciendo valer el goce de vivir. Luego de  huir de una reunión familiar donde todos opinan y tratan de convencerla, la protagonista  en su nueva casa, se sirve  una porción de torta, sube el volumen para que resuene con mayor intensidad la Marcha Turca de Mozart  y se sienta en un sillón frente a  la ventana para contemplar la cálida brisa que suavemente desliza las hojas de la copa de un árbol.  

La película continúa dando lugar a otras escenas alrededor del  develamiento de  secretos bien guardados. Hacia el final de la trama Manana le cuestiona a su marido “y tú ¿cómo has vivido  tu vida? ¿Lo sabes todo? ¿Quién eres tú?”

Mudarse ha sido la manera singular de Manana para intentar arreglárselas con el enredo de lo familiar, tratando de desembrollarse  un poco, de eso que viene del Otro.  De esta manera logra vincularse a los suyos desde otro lugar. Se muestra dispuesta a escuchar y contener a su hija ante un desengaño amoroso y  acompaña y participa del anuncio de  casamiento de su hijo junto a la familia.    

Esta película nos enseña que en las decisiones que se toman dando lugar al deseo, por más que se busque,  no se encontrará otro responsable más allá que al propio sujeto.

                                     Yamila Miguel

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